Marinero de luces y sombras

1 noviembre 2014
marinero

Chicho esperando a la lavandería

Bajé a la profunda sombra del inframundo de Hades y hoy afloro entre la muerte como Joel Rosario en su Tonalist galopando hacia el Olimpo.

Dice el poeta que inventar un lenguaje que borre el universo, sería la perfecta huella que se escribe con el alma agotada. En Londres me siento como un lord esperando el tren de ella como genio, figura y elegancia. En la mañana de Clerkenwell Road mi cerebro es proporcional a mi sexo. Aquí, tal lejos y tan cerca me siento marinero de luces cruzando la bahía, mecido en olas de plata, como hombre en estado puro por la izquierda. Aquí es más denso el reconocimiento de esa mujer “mediterránea celta andalusí”, mujer ciudadana del mundo. Olé!!

(INT/DIA. Está fresca la mañana…  Cuando pienso en un paraíso fiscal pienso en Liechtenstein. Cuando pienso en un paraíso pienso en el Caribe. Cuando pienso, es en ella… A veces cierro los ojos y siento que estoy en su mundo de coral y peces de colores. Y a veces, es bueno quitarse las lentes y demostrar que las luces acompañan silenciosas el corazón enfrentándose a las resistencias, a los fantasmas de la época.

A veces los pasillos de los hoteles son un hervidero de cosas raras por la mañana. Necesito un modo de ser incertidumbre, una convicción básica enclaustrada. Los viajes terminan. Somos un nuevo punto de partida. A veces tienes que echarte a la lavandería.

El sabor del amor es dulce cuando los corazones como el nuestro se encuentran.¿Qué te parece si apagamos el móvil y lo dejamos todo en una sutil caricia de amor?. Amor es la génesis de la respiración en un día de lluvia al lado de ti.

Escrito por Chicho Valentino en Clerkenwell Road

A %d blogueros les gusta esto: