In vino veritas

29 agosto 2014

Inocente

Osvaldo Flores Olivarez, Alejandro Cifuentes Lucic, Chicho Valentino de Ringholm Lezcano. (Photo Andréi Stenin – Ucrania)

Guerra (Viña Solorca)

Veo, en esta contemporaneidad de paro, enfermedad y guerra un ser individual que cree que ser generoso, no es rentable. En la puerta del paraíso solo hacen que pasar muertos de las tribus de Al Hasana y Al Shaitat. En aquella guerra, ella habló de perdices como queriendo atrapar la felicidad. Pero todo era un cuento para llevarme a la cama.

No guardo memoria. Ahora despierta el dragón dormido en mis sueños y busca el príncipe que soy ¿Qué pasa con esos recuerdos de mi niño interior? La mayor parte de esta vida la paso realizando tareas cotidianas, disfrutando de buenos vinos y amando a una mujer fantasma. Esta expresión de mi pueblo, estado del alma. Alegrías, tristezas, desengaños y vida entre cuerdas y palmas es un cante en la batalla.

Así el tiempo nos encuentre aseados, bien vestidos y con las manos llenas de paz y que el fuego haga lo demás. Me apoyo al lado del árbol centenario, miro de frente mis debilidades, las observo, las dejo pasar y me dedico a reformar el amor propio alzando una copa de vino a la altura de mi rostro dejando que lo ilumine este sol naranja.

Duelo (Protos)

Me aterroriza decir lo que siento y pensarlo en la intimidad no es solución. Amar hoy, puede ser mañana el olvido en los besos de otro ser. Tengo que hacer caso a mi sexo sentido. A veces mirando el tiempo muerto de la guerra pienso que debo tener valor para examinar las esquinas oscuras de mi alma. Pase lo que pase y pese a quien pese, siempre odiaré como el décimo tercer día o incluso más. Necesito superar esta esquizofrenia contra el hartazgo, contra el dogmatismo de la austeridad. El cambio climático en mi estómago está matando el amor. Cada día me decepciona todo el recuerdo de mi, amando sin sentido a ella y me convenzo que el ostracismo es una decisión que antecede a una buena copa de vino.

Resurrección  (Prado Rey)

A veces pienso que soy un desperdicio de belleza. Otras veces pienso que es maravilloso crecer como hombre dentro de una pocilga. Quitar esa foto de ella del cabecero de mi cama y ponerla a los pies para dejar los dolores de cabeza y sentir las cosquillas de la risa.

Dice el poeta a su princesa, que no juegue a ser reina ni tormenta en su reino de hadas muertas y espantos olvidados… sin cielo ni talento. Este amigo es pintor con su catalejo de musas y poetas y necesita encontrar una pensión o alojamiento barato en Paríspara callejear con Bernard Noël, Zéno Bianu y Jean-Yves Masson.

Viva la fuerza de tus entrañas. Viva la valentía de ese héroe de palabras, sangre, lágrimas y almíbar. Viva la pose teatral de poeta fumador concienzudo y huevón. Viva la tierra que te sostiene, la madre que te parió y la mujer que te dejó fecundar.

Aquella señora periodista, modelo de amante y reflexión, dice que hay mucho hombre machote con musculo que va sin brillo en los zapatos. Los jueves, cuando paso a las once de la mañana por el veintisiete de la C/ Delicias, me asomo a los cristales y miro el rostro de ella con discreción. Y con un leve pensamiento soy capaz de subir de noche al Gólgota y separar el agua de la tierra, el cielo del horizonte, la luna de las estrellas y escribirle una nota. Porque en tanto yo crea en ese amor, el amor vive.

Es curioso mirar el horizonte desde un minarete, guardar la compostura en esta arruinada ilusión y aguantar la rutina en Tarifa. Estar quieto, sin necesidad, sin emoción, sin instinto, con el impulso del mar respirando en mi.  Agradezco al viento por lo que se lleva. Y dejo que la luna ilumine el sueño de esta emoción contenida de paz.

La vida no está tuneada. Que no esperen los hombres mucho de nosotros, sólo somos unos hombres a los que nadie pone una alfombra roja, pero no tenemos precio en el mercado. _ ¿Una copa señores?

«In vino veritas, in aqua sanitas» («En el vino está la verdad, en el agua la salud»).

Salud!! ja-ja,ja-ja, Somos geniales!!

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