Placa en positivo

23 octubre 2013

Estudio

A veces no tengo motivos para motivarme ni principio para positivar. Otras veces vivo arrodillado en la oscuridad de esta libertad entre comillas, en este laboratorio de placas sensibles a la luz. A veces creo que es amor y solo es rencor teñido de emulsión, de un puñal en el estómago. Los pensamientos emocionales complejos y perturbadores no son amenaza, posesión o celos, es odio, asco y desprecio a los rayos X. Todo ello está prendido en mi pecho con un olor fétido que quiero asesinar. Convertirlo en un crimen. Y descansar en el cadalso de la bandeja de revelar.