Ojear

11 agosto 2012

Ojear

Los espejos cóncavos y convexos deforman y devuelven la verdadera imagen que voy buscando entre bohemios y gitanos, entre luces y esperpentos. Aviva el agua, que en estas vendas musicales llegan sin falta o lo más adentro de tu imposible lejanía. Tu sudor sobre mi plato. Tu fotografía en mi epiglotis. Tus marcas en este estómago hambriento de ti. Mis gritos como esfínteres escondidos. Y aquí, en el sillón orejero, sobre mi paradoja amarilla, los grajos del carajo esperan escondidos los ecos de una botella de vino.

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