Dentro del rumor de la caracola

26 mayo 2012

El rumor de (su) la caracola

El fulgor de la tarde ilumina el vapor de agua. Me gustan esas nubes densas y plomizas que tapan fuertemente el día, como si la gran tormenta fuese a descargar grandes pelotas de granizo, esas que no descargan agua a tus pies. Ser pájaro y salir airoso del empeño. El silencio entre los mares de desiertos demora largamente este aroma de menta y té …y huyo por embrutecimiento, para pelearme en soledad, para encontrar el ser demoníaco que pueda abrazarte como loco. Como tú. Y vaciar la ira sobre las manos. Encontrar tu simple vida diaria de poeta me abre el universo de ríos submarinos, de un delta mirando la mar. Me duele este tic de amor en esta odisea de olas líquidas sobre burbujeo de mar. Mi alma en tu luz y la ausencia en mi noche.

Querido poeta. A veces veo mi vida como un relato de deslealtades disfrazadas de experimentos clínicos y poemas. Trinos en mi corazón.  A solas, en el espacio infinito de esta luz crepuscular mil pensamientos me llevan a los ecos de la caracola. Te escribo cartas con trazos de viento. Me imagino mil veces mil,  junto a una copa de vino en silencio. Ser río de palabras para llegar a ser mar de silencios. Es bello el escepticismo de este tiempo que vive en blanco y negro. Y encontrar los trazos de viento en el azul cielo, en el verde césped, sobre las sombras, sobre las nubes.  Te pienso con el arte de la ensoñación sosteniendo el rumbo de los vientos, entre la corriente de mi cuerpo.

Aún, todavía abrazos de sal. Arrecife de cristal. Voy por los pasillos con mi yo interior recogido, en silencio, erguido, tocándome las orejas y disimulando que no soy un enfermo como ellos … que la vida es ir soltando y mirar con dulzura los problemas ajenos y dejar la fiebre en el mercurio y dar paso al viento y no esperar… y a veces imagino como sería si todo lo que está escondido dentro de nosotros fuese revelado en una autopsia. Yo,  nunca lo sabré. Que tu mar rompa en mi  poeta. “!Y, Dios mío, haz que todo permanezca siempre!”. En mi rincón, en mi oasis de tregua, dentro del rumor de la caracola.

Fotografía: “El rumor de (su) la caracola”. Original de Claris Trigueros (Caracas, Venezuela).
Usado con permiso de la autora. Todos los derechos reservados ©.

Una respuesta to “Dentro del rumor de la caracola”

  1. ameliacortes Says:

    No tengo el gusto de conocerte, ni sabia de ti, pero me han lleagado tus poemas y no he dejado de leerlos. Gracias por enviarmelos.


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