Sostenerte

17 marzo 2010

Que fácil es caminar cuando se tienen articulaciones.
No hace falta tener armaduras o cerebros que piensen los siguientes movimientos.
Venir al frente y ondular el cuerpo entre el agua.
Abrazar el ímpetu de la punta de tu pie.
Saltar acompañando las gasas de la luz.
Girar hacia el impromptus de un “plie”, de un “releve”.
Mecanizar el “tandu”.
Sobre el negro todo es luz.
Y mimar el gesto para poder acariciarte.
Sostenerte.

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