Notas rotas en un claustro I

12 agosto 2009

Estas son las notas rotas recogidas del suelo del claustro de la Catedral de Burgos. A última hora miles de papeles se arremolinan en uno de los rincones. De los 135 papeles he rescatado esta memoria rota.

AVISO: Son notas al azar de mi paso por la exposición. Únicamente las amalgamo para realizar estudios sobre la amígdala. No hace falta que las leas. Pasa al final y comenta tu estado, si te apetece.

Don

Ecos sumergidos de sueños.
Pun de pun, paseos internos.
Miles de susurros alzados.
Interno clamor anudado.
Chillan piedras en la espalda.
Silencio acampanado. Palabras y discurso acompañado.
Acorralado entre discursos sincopados. Negro, blanco en el claustro. Viento atado al cordel del canto. Es mas claro el interno empeño que la soledad cantada.
Dime algo… tradúceme el encanto en este internamiento digitalizado.
Estereo camposanto, dulce recuerdo de mi santo.
Ellas notas graves, ellos notas leves. Escala impulsada por negros renglones trazados.
Gusta moverse en el paseo enlazado, anudado al centro de este campo santo.
Ahora, a la hora ella toca. Mima el verdor de esta morada abierta al “ensombramiento”.
Ellos los más altos quieren blandir cadenas apoyadas. Mirar el negro buscar el blanco.
Termina la soledad comienza el llanto. Alma de viento helado.
Susurros de caldos. Agua en los labios.
Es eterno este campo. El norte blande el sur el este resuena en el oeste y la mesa ha encontrado un pan endosado entre la piedra y el suelo empedrado.
Los cables rodando, entrelazado el cuerpo inventado.
Silabea el roce de unos pasos que miran al amado.
“Trasversea” la morada en par de la amada. Caracolea el cristal sobre el encierro.
La puerta se hace añil y surgen huecas voces que emergen de los lados.
Atrapado, inundado en picado caigo anudado y estallo como un ocho en salto mamado.
Impronta del sangrado solo encarcelado. Acodado en el viento. Percutor de sal en oido encantado.
Cerca de ella, cerca de la cadena, como si fuera camino bifurcado. Peregrina mi mirada escanciada en saliva.
Mima la traza. Mima la altura. Regiduría la escala para verla bien marcada. Cuida, corta la brizna y siembra la cara tumbada.

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