En mi hamaca cerebral

1 agosto 2009

En un ligero movimiento cerebral de vaivén.

No estoy sentado en el filo de la cobardía, sólo estoy haciendo uso del permiso que siempre me concediste y que nunca utilice. El silencio, el espacio.

El pasado septiembre soñé con mariposas entre mis ojos, entre mi pecho.
La pasada semana el silencio se adueño de mi más tenazmente.
Hace tres días me olvide de la cobardía, del silencio y del amor.
Hoy todo en el recuerdo es alegría y ahora el presente, dolor.

Pero mi corazón está lleno de pellizcos certeros,
y mi garganta no alivia mi duro pecho.
Porque en la distancia eres presente,
y sin pretenderlo quererlo, te quiero.

La imposibilidad de merecerte resulta soportablemente dolorosa como el no tenerte entre mi sexo.
Seguramente que este trance necesite cirugía pero aún no quiero entrar anestesiado a nada.
Quiero vivir lucido y despierto. Ser consciente del tormento. Descansar de tus adentros.

Pudo ser miércoles cuando desde aquella ventana me dijiste te quiero, te necesito indefectiblemente. Y, no te recuerdo, te tengo en silencio haciendo uso del permiso que siempre me concediste y que ahora necesito utilizar.

Mía siempre indefectiblemente.

Bookmark and Share

2 comentarios to “En mi hamaca cerebral”

  1. minipunk Says:

    indefectiblemente – He tenido que buscarlo en google para conocer su significado e indefectiblemente he tenido que comentarlo.


Comments are closed.

A %d blogueros les gusta esto: