Cañerías bomba

24 julio 2014

Cañerias bomba.  Jan Yunis

Murió el sargento Jafira Halad del ejército israelí y el  gato palestino Abdul 

Desde el lado palestino se hablaba de siete milicianos caídos por cañerías bomba. No hay agua potable en las localidades orientales de Jan Yunis donde las lanzaderas de cohetes palestinas prenden fuego a la ira. Los vecinos del pueblo se refugian en las mezquitas con granadas antitanque.

El sepulturero del cementerio de Jan Yunis, Mahmud Naga tiene hambre. Mohamed Nayar vecino palestino lleva corriendo en círculos tres días. Ibrahim Abu Samtan lleva un pollo en la mano. Yunis Baker no deja de vigilar el cielo de drones cuando sale de casa. Los niños Yunis y Hamad Baker superviven. Mahmud Yazgui, de 20 años, acababa de enterrar como pudo a sus sobrinos Hatem y Yasmín, de 2 y 4 años.

En la noche resplandeciente las alarmas antiaéreas resuenan en localidades próximas a Tel Aviv y el hedor a electricidad quemada deja a oscuras Washington.

Los daños colaterales dejan un total de doscientos ocho conejos muertos, treinta y siete vacas mutiladas. En la céntrica calle de Omar el Mutjar muere el gato Abdul que ya gasto su séptima guerra y trece perros. Las cañerías pueden ser un disparo esperando.

Escrito en un tunel de New Camp (abo Ghola Area) http://goo.gl/hT7LEk


Dormidos o abducidos

10 julio 2014

¿Estamos dormidos o abducidos por el fútbol, por el amor, por la guerra?

Mientras Scolari y Di Stéfano se van con Dios, el ejército hebreo ordena una ofensiva contra Gaza para frenar los cohetes sobre Tel Aviv. No conocimos a Alfredo di Stéfano pero amamos la pasión y el amor por el #fairplay y el honor que representa. El poeta piensa en dejar la poesía y dedicarse a narrar fútbol los fines de semana; tal vez, volver a jugar. Ahora todos estamos en el filo de la navaja en Cisjordania.

La vida es una batalla épica, una lección magistral de habilidad, tenacidad y elegancia. Soy mi leyenda, mi entusiasmo y mi próxima hazaña. El trastorno mental no debe ser suficiente prejuicio para seguir queriendo a las personas. Me levanto para ganarme el respeto. Adquiero confianza, devuelvo lealtad y aprecio la honestidad. Me crezco ante la adversidad de un día cualquiera. No soy un efecto o una causa perdida. Sigo siendo el rey y la inestabilidad de mi inviolabilidad hace de mi un ser humano.

Hay cosas que es mejor no guardar, buscar o saber. Ser un ignorante de “ella” me catapulta a un cielo infinito de posibilidades. El amor claro y el chocolate espeso. Hay días en que “ella” vuela por mis sueños y despierta en mí a ese otro que sólo “ella” ama. Puedo extrañar sus ojos en mis brazos, sus piernas hablando. O extrañar el hombre que se volvió loco con su peinado, aquel que fue deseado como inhóspito. Al poeta le gustaría ser confesión que callan sus labios y que dan sentido a sus besos.

Quedarme solo con mis pensamientos en la sala Jacques Cousteau del URH es encontrar mi paraíso acuático perdido y la mente en su propia morada. A veces pienso que estoy de paso y que nada ni nadie fue, es o será mío. A veces pienso sobre mi DAFO. Las buenas ideas están muy lejos de los buenos negocios y tengo que hacer algo para recortar los costes fijos del amor. Entre el amor estratégico y el cariño táctico me quedo con los besos de ellas.

No es conveniente salir en las portadas de los periódicos. No quiero ser modelo para nadie. Tengo derecho a que mi vida no sea impecable y debo ser cauteloso acerca de lo que aparento ser. Me gustan las mujeres maduritas que se arreglan, se pintan el ojo y se perfuman, de hecho he tenido una experiencia paranormal con una señora. Creía que las mujeres me querían por mis ojos, no por mi culo y me preocupa la ailuromania de amor excesivo que se tiene a los gatos en la sociedad actual.

Puedo ser un personaje o una situación complicada en un contexto de amor extremo y quizá porque tengo esta enigmática y laberíntica belleza es necesario que alguien sople mi corazón. No estoy agotado, no estoy dormido. Estoy contento, estoy abducido.


En las praderas de Chasquivil

29 junio 2014
En las praderas de Chasquivil en Tucumán, la verdad tiene el precio de cobrarse en sonrisas y pagarse matando ilusiones. En los largos periodos de trabajo, terminamos por entendernos con largas y sostenidas miradas de rumiante. La variedad genética del ganado bovino criollo argentino, aislado geográficamente en estas praderas, es un hecho sin precedentes que tenemos que controlar. Este ADN de hombres y animales es un amor extraño entre el tiempo, el espacio y el trabajo.

Pedro Karif, Lamberto Gónzalez y Chicho Valentino en Chasquivil

En las praderas de Chasquivil en Tucumán, la verdad tiene el precio de cobrarse en sonrisas y pagarse matando ilusiones. En los largos periodos de trabajo, terminamos por entendernos con largas y sostenidas miradas de rumiante. La variedad genética del ganado bovino criollo argentino, aislado geográficamente en estas praderas, es un hecho sin precedentes que tenemos que controlar. Este ADN de hombres y animales es un amor extraño entre el tiempo, el espacio y el trabajo.

Y hasta las espuelas dicen que canturrean cerca del Siambón, entre dulces y arándanos. Fernando Prats

El animal puede recorrer 76,6 km, pararse fuera de la manada y balar sin sentido su canción.  Pero falto al amor cuando intento complacer al animal. Me traiciono al fustigarlo para que trabaje como yo quiero. Desde la cabalgadura es una delicia mirar a los animales cruzar la quebrada del río La Hoyada mientras te haces el loco acariciando la barba a la severidad, la tristeza, la melancolía y la estupidez en esos largos períodos de gritos, silbidos y soledad.

En estos espacios de tránsito, donde la amistad se riega con una “Quilmes” de felicidad, somos las mil piezas de un puzzle que amalgama memorias y amores escuchando el murmullo inquieto de los pastos. Tanta pradera, tanto tiempo hacen de nosotros hombres con tierra en el corazón. Aquí no luchas por una mujer que no viene a cuento, todo lo bello y lo peor pasó. Aquí no soy una urgencia en su anhelo. Aquí la luna es luz, no la pretensión de recitar poesía a un animal.

Sin poesía la luna solo es luna. Francisca Pulgar

En la circulación de estos vientos húmedos es inevitable el olor de tipas, laureles, orquídeas, bromélias y claveles que recuerda el destino de un amor contrariado sin luz de luna.  Ella, en aquellas noches de besos, decía que la lluvia combinaba perfectamente con nuestro amor. Ahora es inútil olvidar aquella oscuridad llena de besos. Ahora sin ella no hay clemencia en mi dolor. Ahora tengo tiempo para mirar el cielo e inventar una nueva historia a esa estrella que amé en la vida y que brilla y viene clareando en la esperanza, en el milagro de una fiesta de vino y baile.

Escrito en la sala Lev Vygotski del URH por Chicho Valentino


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